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Niza

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Bienvenid@ a Niza!!

A penas llegues a Niza, lo primero que has de hacer es caminar por el paseo marítimo el promenade des Anglais. Algunos lo abrevian a Prom y en español sería Paseo de los Ingleses. Tomó su nombre debido a los ingleses adinerados que pasaban el invierno en Niza y que propusieron construir un paseo alrededor de la costa para recorrerla y disfrutar de ella en los duros inviernos del norte de Europa

A medida que la ciudad iba creciendo y desarrollándose, el Paseo de los Ingleses también se fue ensanchando y alargando. Asimismo, sustituyeron las villas que allí se encontraban por jardines, palacios, hoteles, casinos y elegantes residencias.

Al caminar por aquí te encontrarás con un ambiente animado a cualquier hora del día. Verás algunos haciendo ejercicio, otros que patinan, turistas y bañistas. También da lugar a celebraciones como el Carnaval de Niza, la batalla de las flores y otros eventos.

A medida que te acercas a la Vieja Niza, verás la Silla Azul de SAB. Esta escultura representa todas las sillas azules que puedes ver a lo largo del paseo y que están ahí para contemplar la bahía de los Ángeles. Motivo por el que se convirtió en el símbolo de Niza.

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Los orígenes de Niza se remontan al menos a la época romana, como en muchas otras ciudades de Provenza.

Es una ciudad que te sorprenderá gratamente y te quedarás con ganas de quedarte más tiempo, por lo menos eso fue lo que me ocurrió a mí.

Es una ciudad situada en la costa azul a sur de Francia, no se si sabrás que un día perteneció a Italia, de ahí su gran escenario cultural.

La zona vieja de Niza tiene bonitas callejuelas con casas de colores, edificios e iglesias en estilo barroco, el mercado de las flores y a pocos pasos, el Paseo de los Ingleses con sus hoteles de lujo mirando al mar, tal y cómo te dije, hay mucho que ver. Podrás descansar y disfrutar de su ambiente en sin fin de bares cerca de sus playas y restaurantes pintorescos. Vamos…!!!

Continuamos el paseo por Niza, por Plaza Masséna, es muy amplia y colorida. La plaza como tal fue inaugurada en 1844, sin embargo, con el paso de los años fue cambiando hasta quedar tal y como es en la actualidad.

Rodeada de edificios de arquitectura italiana, está decorada con un pavimento que la hace destacar, palmeras y pinos, así como con una fuente con figuras de la mitología grecorromana. Desde que remodelaron la plaza en el 2007, decidieron convertir la plaza en peatonal. Desde entonces, se ha convertido en un punto de encuentro bastante concurrido.

En la remodelación añadieron 7 esculturas de 10 metros de alto, por la noche estas pálidas esculturas se iluminan, al igual que la fuente de Apolo, dándole a la plaza un ambiente particular.. El autor es Jaume Plensa quiso representar a cada continente con ellas y nombró el conjunto «Conversación en Niza».

Muy cerquita a la plaza, podrás disfrutar viendo los Jardines de Alberto I. Estos bonitos jardines fueron construidos en dos periodos de tiempo diferentes y recién a finales del siglo pasado se ampliaron hasta llegar a la plaza de Massena. Lo imprescindible para ver en este parque es el Arco de Bernar Venet, una escultura gigantesca en el centro del jardín.

Siguiendo nuestro paseo por estos bonitos jardines de Niza, nos encontramos con la fuente de agua en el Parque Promenade du Paillon. Es un lugar agradable para pasear o jugar con los chorros de agua que salen del suelo.

Seguimos nuestra visita a Niza, la siguiente parada será la Opera de Niza, está a unos 5 minutos paseando desde la plaza Masséna, merece la pena verla. Situada en el casco antiguo de Niza, destaca por su belleza

Cuenta con más de 1000 asientos, en los cuales se puede disfrutar de diferentes espectáculos como ópera, ballet y conciertos de música clásica, que varían según la temporada. El edificio que vemos hoy en día es la reconstrucción que se realizó en 1885, que está inspirado en el modelo de la Opera de París. El edificio original sufrió un incendio en 1881.

Siguiendo el camino, llegaremos hasta el Museo del Palacio Lascaris. Este museo museo de instrumentos musicales de época cuenta con la segunda colección más importante de Francia por sus más de 500 instrumentos antiguos. El palacio fue construido en los años 1600 y perteneció a la familia Vintimille-Lascaris hasta 1802. Finalmente, en 1942 el gobierno de Niza lo compró para convertirlo en museo y así exponer no solo los instrumentos, sino las decoraciones y muebles de lujo que poseía dicha familia en su época. Es digno de ver, a mí me fascinó.

El precio de la entrada es de 6 € y abren todos los días, excepto los martes. Cabe destacar que con la French Riviera Pass (es la “city card” propuesta por la Oficina de Turismo y Congresos de Niza Costa Azul) entras gratis, además de tener incluido otros lugares más y el transporte público.

Muy cerca de allí, encontramos la Catedral de Niza, es una catedral Católica Romana, oficialmente denominada basílica Catedral de Santa María y Santa Reparata, fue clasificada en el título de monumento histórico de Francia el 9 de agosto de 1906.​

Muy cerca de la Catedral, como a dos minutos andando, encontramos la calle peatonal Cours Saleya. De martes a sábado se monta el famoso mercado de flores. Encontrarás todo tipo de flores como geranios, dalias, balsaminas, entre otras. Al igual que productos locales como los jabones artesanales y alimentos frescos.

La siguiente parada, es un tanto especial, si te gusta visitar este tipo de lugares.

El cementerio israelita, que se encuentra a doce minutos, donde se ha incluido un memorial en recuerdo a las víctimas judías del Holocausto. Especialmente, aquellas que fueron deportadas desde Niza a los campos de concentraciones entre 1939 y 1945.

La primera sinagoga que se levantó en Niza fue en 1418 por la comunidad judía que ya se había establecido aquí. Algunos años más tarde la población estaba sobrepasando los muros de la ciudad y decidieron recolocar a los judíos. Así que los obligaron a vivir en una calle llamada la calle de los judíos que cerraban durante la noche. Algunos locales no estaban de acuerdo con esta medida y construyeron túneles con puertas secretas para que tanto los judíos como los no judíos pudiesen moverse libremente una vez más. Esta calle ahora es conocida como Rue Benoit Bunico.

Al salir del casco antiguo por el lado norte, nos topamos con la enorme plaza Garibaldi. Está atravesada por dos carriles en el medio, por donde pasan los coches y el tranvía. Los restaurantes que se encuentran dentro de la plaza tienen que cumplir ciertas reglas de colores y tipos de mobiliario en sus terrazas. Puedes aprovechar para tomarte algo y hacer un alto en el camino, disfruta del ambiente de Niza.

A nivel subterráneo, hay una cripta donde se puede visitar los restos de la torre Pairolière y los del bastión de San Sebastián, así como los restos del Faubourg des Augustins. Son 100 metros de largo de suburbio medieval. Para visitarla, es aconsejable reservar con antelación para no quedarte sin entradas. El precio por una hora de recorrido es de 5 €. No te arrepentirás.

Para finalizar tu ruta, no me gustaría que te marchases, sin antes haber visto la basílica de San Nicolás. Esta iglesia ortodoxa rusa fue inaugurada en 1912 debido a la gran comunidad de rusos que se asentó aquí durante la segunda mitad del siglo XIX. Es una de las iglesias de este estilo más grandes fuera de Rusia.

La catedral de San Nicolás está bajo la jurisdicción del Patriarca de Moscú. Esto fue necesario tras una disputa en la que Rusia reclamaba la catedral y el terreno donde se encuentra como de su propiedad. Por eso, prohibió que Francia cobrara entrada y desde el 2012 es gratis visitarla.

Está un poco lejos de la plaza Garibaldi, a unos cincuenta minutos, pero es una parada casi irresistible si ves una foto de la basílica.

  • Excursiones organizadas por la Costa Azul con salida de Niza

Te propongo que en una segunda jornada, si dispones de tiempo, realices una de estas excursiones organizadas de un día o unas horas por las ciudades más emblemáticas de la Costa Azul: Niza, Mónaco, Cannes, Montecarlo, Saint Tropez, Saint Paul de Vence, Eze, Cap Ferrat,… Te sorprenderán las magníficas vistas que hay desde las carreteras de las Corniches, aquellas por las que iban Grace Kelly y Cary Grant en «Atrapar a un Ladrón» de A. Hitchcock. También les proponemos que se acerquen a Italia, San Remo está a un paso de Niza.

Recomendaciones:

  • El Carnaval de Niza

El Corso carnavalesco, el Corso iluminado y la Batalla de las flores

El Carnaval de Niza es una de las fiestas más importantes del invierno en la Costa Azul. Turistas de todo el mundo acuden a la ciudad de Niza para asistir a los impresionantes desfiles que tienen lugar en la ciudad, y que desembocan en la Plaza Masséna. Se trata del «Corso Carnavalesco» compuesto por 18 carrozas decoradas según un tema elegido cada año.

Por otra parte, de noche hay un espectacular desfile de carrozas iluminadas que entusiasma al público: el llamado «Corso iluminado» que parte de la Plaza Masséna.

En el Paseo de los Ingleses se lanzan flores desde carrozas decoradas en el evento llamado «Batalla de las flores», con el Mediterráneo como marco privilegiado.

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Te propongo que en una segunda jornada, si dispones de tiempo, realices una de estas excursiones organizadas de un día o unas horas por las ciudades más emblemáticas de la Costa Azul: Niza, Mónaco, Cannes, Montecarlo, Saint Tropez, Saint Paul de Vence, Eze, Cap Ferrat,… Te sorprenderán las magníficas vistas que hay desde las carreteras de las Corniches, aquellas por las que iban Grace Kelly y Cary Grant en «Atrapar a un Ladrón» de A. Hitchcock. También les proponemos que se acerquen a Italia, San Remo está a un paso de Niza.

¡¡Mónaco te encantará!!

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